'Retos de sostenibilidad en el sector agro' era el título de la ponencia que impartió el responsable del departamento de Técnicas de Producción de Coexphal, Juan Antonio Sánchez. Durante su intervención comentó que «hay un reparto de la riqueza muy interesante; no se queda en cuatro manos». Aseguró que «somos un valor interesantes en huella hídrica y de carbono, la cual es inferior a la de otros cultivos bajo plástico».
El representante de Coexphal señaló que «nuestro sistema productivo bajo plástico es un referente a nivel mundial y la ONU lo pone como modelo a seguir».
Sobre los retos a los que se enfrenta el sistema productivo intensivo en la provincia de Almería puso el del agua en primer lugar. «A día de hoy los niveles freáticos están sobre explotados». Abogó por «implantar la digitalización y apoyarse en la inteligencia artificial para adoptar las decisiones correctas». Además, expuso la necesidad de «reducir los costes energéticos de la desalación» y desveló que su entidad está desarrollando un proyecto de «recuperación de acuíferos con reforestación en la Sierra de Gádor».
El segundo reto al que alusión fue al del terreno. Sánchez puso a modo de ejemplo que la degradación del suelo le supone 112 euros al año a cada europeo. «La gestión del suelo es algo prioritario para lo que es importante reducir la dependencia de los insumos».
Otro reto que abordó fue el del control de las plagas, «donde somos un referente. Ahora mismo en México parvispinus está arrasando y nos preguntan por nuestro modelo para combatirlo».
El cuarto reto al que se refirió fue el de la gestión de los residuos tanto de plásticos como de restos de cultivos. En quinto lugar disertó sobre la rentabilidad económica que persiguen los productores y la presión que sufren del mercado.
Para Sánchez «la Almería del futuro será de cristal, los invernaderos de vidrio se alzan como alternativa verde al gran problema del campo actual», el de la dependencia del plástico.